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Un pequeño Relato a una GRAN ARTISTA

si, al amor                 UNA REVISTA MÁS                          CAPÍTLO 1: LA PRESENTACIÓN DE LA REVISTA         El telón aun no esta abierto, huele extrañamente a limpio. El patio de butacas y los palcos están completamente llenos por el público, cuchichean entre ellos y esperan impacientes el primer baile de la Revista…esperan a ver a la gran Vedette. La Revista está apunto de estrenarse en el teatro “La Latina” de Madrid.   Se apagan las luces en los palcos y en el patio de butacas…Entonces se hace un repentino y tremendo silencio en el público. La música comienza con un “La” muy grave y fuerte, se abre el telón despacio, mientras la música continúa;  se trata de una combinación con pocos agudos, y bastantes graves y muy graves. El telón ya está completamente abierto, aparecen las Vedette, con trajes dorados y hermosos recogidos de pelo. En el recogido grandes plumas de color champán oscuro y zapatos de tacón muy altos de aguja. Los bailarines cruzan el escenario con enormes saltos…Más o menos sesenta segundos más tarde, la música se convierte en algo más majestuoso todavía, y hay menos luz en el escenario. Las Vedette desaparecen por los laterales del escenario y los bailarines se colocan por los dos lados de la escalera del fondo.    

Cuando se ve bajar a la Gran Vedette (o ESTRELLA), su traje es blanco y brilla con la misma luminosidad que sus ojos, el público ya ha esbozado una gran sonrisa de alegría, cariño, afecto…hay muchas maneras de definir esa sonrisa del público, que expresa con total sinceridad. Y sus aplausos no pueden ser más fuertes.    Los bailarines han levantado sus manos para que la Estrella se ayude de ellas para bajar por la gran escalinata…La Vedette esboza una sonrisa tan sincera como la del público, se siente un poco nerviosa, pero muy feliz de estar en el escenario y a la vez cómoda, qué digo cómoda, COMODÍSIMA.     Observo al público, veo cómo la miran, se nota la alegría en sus ojos, y veo como aumenta la felicidad en ellos: por un ratito serán felices y hay personas que olvidarán sus problemas.  Desaparecen los graves, comienza una musiquilla muy alegre, más tarde una pegadiza canción que recita con sinceridad y con todo el amor que le coge en el pecho. De nuevo aparecen las Vedette, pero con trajes muchísimo más cortos, del color de las plumas, que brillan como el de la Estrella. Ellas también sonríen, pero no hay ninguna sonrisa que resalte más que la de ella. Creo que hoy se siente más feliz y más guapa que nunca.    No es precisamente exuberante, porque no es muy alta, ni muy… muy guapa, es guapa y podríamos decir guapísima por la simpatía de su cara, tiene unas piernas “requetebonitas”, y  las mueve con facilidad.   Domina el escenario con un arte muy poco común, de vez en cuando hace una de sus muecas en el escenario y la gente sonríe al verla tan feliz.  El principio parece estar acabando, porque todo es más rápido. La música llega su fin, ella se dirige al borde del escenario con el resto de sus compañeros, saludan, el telón se cierra detrás de ellos, se vuelve a abrir, y van caminando hacia atrás con una sonrisa, mientras el público aplaude sonriendo. Llegan al centro del escenario, se vuelve a cerrar y abrir el telón, esta vez solo ella se dirige al borde, con el brazo señala a sus compañeros y se cierra finalmente el telón dejando a la Estrella fuera. Ella, saludando, se dirige al lado izquierdo del escenario, por donde desaparece. Cinco segundos más tarde la gente ya ha dejado de aplaudir.              

CAPÍTULO 2: LA PRIMERA PARTE          El telón vuelve a elevarse, aparece un salón muy elegante; un sofá blanco muy grande, con un aspecto bastante confortable, en el lado izquierdo del escenario. Una alfombra de color blanco, que ocupa el espacio entre el sofá y una mesita de cristal muy pequeña, estilo revistero, una lamparita al lado del sofá. Una gran cristalera al fondo que deja ver un decorado ambientado en los edificios de Madrid. En el lateral derecho, una puerta muy pegada al fondo, da a entender que es la puerta que da al exterior de la casa. Y a la derecha del sofá, muy alejados, se encuentran dos silloncitos de color blanco y otro negro.    El teléfono comienza a sonar y en el escenario aparece la Estrella lo más zarrapastrosa que se pueda imaginar a una persona, con unas playeras, un vestido por las rodillas de un estampado horrendo, y un moñito en el pelo, y además lleva un trapo azul celeste en la mano. Cuando aparece lo primero que hace es mirar al público y dedicarle una sonrisa, llega hasta la mesilla de cristal y se tira al sofá con mucha gracia, y murmura. Sonsi- A ver quien será a estas horas, tiene que estar…-(no puede descolgar, y hay un pequeño espacio)- sonando el teléfono- cuando lo consigue- vaya hombre…-ella utiliza la misma técnica de siempre, utiliza su gracia, su simpatía y sobre todo el cariño…para atraer a un público, su público y su mejor director. El es el que se ríe de cada mueca que hace en el escenario, y de cada palabra mal dicha…de su locura y de sus “desdichas”.  Ella ya no era ella, si no el personaje, pero un rincón en su interior veía sus risas y la felicidad del público, seguía actuando, dominaba el escenario con tanto desparpajo como al principio de la función, y su corazón latía como la risa del público: alegre, feliz y muy rápido. Se pasa en algunas muecas al ver que se ríen cuando dobla la pierna, ella la vuelve a doblar…y así con todo (excepto con el guión, que lo sigue más o menos al pie de la letra, bueno eso casi tampoco, porque es un poco granuja, y en los ensayos piensa cuando este diga eso yo le digo tal cosa, y se lo suelta en el estreno, pero como el público es muy listo ven que ella se divierte, y ellos se divierten con ella) es un poco su técnica de llevárselos a su territorio digamos ¿no?    El primer trozo del teatrillo de la revista está hecho, y los líos están casi montados. Ahora un baile hará que el público descanse un poco de esa media de locuras.         

     CAPÍTULO 3: EL PRIMER BAILE   La Revista está gustando, o al menos eso es lo que parece, el telón se cierra y una música se escucha, suena como a tango, y los bailarines danzan en el escenario. Al cabo de mucho rato aparece vestida con un traje corto lleno de luces, mientras los demás bailarines permanecen quietos, el silencio se rompe con una música de baja intensidad mientras ella entra en el escenario. Ella comienza a cantar. En realidad ella es una reina cuando baila, pero en este baile le ha tocado a ella(como siempre) bailar en cómico, se le da muy bien porque parece que no sabe casi bailar, y que es una bailarina que hace lo que quiere, cuando quiere y como quiere. Se transforma de tal manera, es tan feliz arriba…la gente, como no, sigue riendo, de su jaleo de piernas, de su “morro”, de que cuando los bailarines la cogen parece una muñeca de trapo, se le van las piernas para un lado, para otro…  En realidad ya es mayor para esas cosas, pero aun consigue hacerlo (y muy bien además), y atrayendo a un público, que no es nada fácil…      

  CAPÍTULO 4: EL LIO DE LA OBRA   Ella ahora se está preparando para salir, y el público ve como los actores que continúan la obra enredan un poco más las cosas, pero cuando ella entra todo es diferente, los líos se forman más y mayores, y la gente ve, cómo un ser tan simple y tan inocente, con su sencillez y su locura hace barbaridades enormes…y enreda las cosas como nadie se puede imaginar, y además que confiesa no hablar para nada y que esa es su mejor virtud.  ¡Dios! ¡La de sorpresas que da la Revista! Qué bonita es la Revista. Tiene tantas virtudes y tan pocos inconvenientes, que al que no le guste será por dos razones: o porque no la entiende, o porque no la ha visto nunca… Hoy en día hay personas, a las que les hablas de Revista, o bien no saben lo que es, o te dicen: “¿En qué revista sale eso en la “¡HOLA!” en la “BRAVO”, o en cuál?” pobrecillos, no saben la riqueza que tiene la Revista, no es algo que cultive, ni que…yo que se… pero es algo que divierte, y algo que hace reír a la gente durante su duración…Qué pena que ya la única Revista que venda sea la de ella, y no solo eso , que ya no hacen porque saben que no va a vender, pero claro hay que entender que la gente cambia y evoluciona…pero aun así es una pena, una pena, una pena…(ya piensa como el personaje; no, si en realidad tiene cosas en común con él).  La obra sigue en líos y más líos… y ha pasado media hora desde el primer baile, eso quiere decir que ya toca el segundo…  

CAPÍTULO 5: SEGUNDO BAILE, EL COMINZO DEL FINAL Y TERCER BAILE   En el segundo baile ella no aparece, tiene que tomarse un descanso y los bailarines bailan sobre el escenario como plumas… El telón se cierra, y esta vez se queda a saludar una chica rubia y muy alta, muy guapa también. Y el público le aplaude.  Ya nos encontramos en el comienzo del final de la obra, los líos se van desenredando poco a poco, aunque ya lleven hora y media de obra pero la gente sigue aplaudiendo, yo creo que incluso con más entusiasmo que al principio, no entusiasmo, si no cariño ¿no? Porque ahora se han encariñado con ella y con el personaje, y ahora sienten más aprecio por ella.  El nudo central ya está desenredado, y solo quedan unos pocos retoques más y terminará la obra.  El telón se cierra, y ella va corriendo como el viento, para vestirse, esta vez bailando va a lucirse, va a demostrar lo que vale bailando de verdad, con un tango precioso que le encanta y que sobre todo le ha gustado preparar.  El telón ya está abierto y ella está en el fondo con un largo vestido negro, que brilla como las estrellas. En su cara se nota el enfado y la ira que se debe de tener para bailar un buen tango, lo nota en la sangre… y cuando la música comienza a sonar, ella comienza a bailar encima de unos tacones altos, preciosos y negros. Se mueve con mucho desprecio a todo, parece como si hubiese cambiado. Pero en realidad ella siente lo mismo por el público, pero ahora les demuestra que lleva el tango dentro, y que además de hacer reír, que es muy bonito, puede transmitir otros sentimientos, como en este caso es el enfado.  Sigue bailando y lo hace con todo su corazón, y con todo lo que puede dar a un público que la quiere y que la respeta…y, además, que también hacen por ella cosas como aplaudir que a ella  le gusta tanto; y eso también lo hacen con su corazón.   CAPÍTULO 6: EL FIN DE LA OBRA Y LA DESPEDIDA.   Vuelve a aparecer en el escenario ella con casi todos los actores. Esta vez los líos ya se han resuelto, ella (que otra vez representa a la desdichada) se sale con la suya, tiene lo que quiere. Es un personaje que evoluciona a lo largo de la obra y cambia bastante su forma de vestir, de pensar…pero no pienses que su cariño por el público ha cambiado, para nada, su cariño sigue siendo el mismo y sigue siendo un poco inocente, menos, pero sigue siéndolo. La obra ya ha terminado y solo queda la despedida con el baile final donde cantarán todos los actores.  Primero solo están en el escenario los bailarines, en el fondo se encuentra la escalinata del principio, con algunos decorados diferentes, bailan durante más o menos tres minutos. Pero la música se convierte en algo más majestuoso y aparece una actriz, que canta un poco y se marcha, así con todas las actrices…Cuando los actores salen por los lados del escenario se dirigen a la escalinata y alzan sus brazos, ahora la música es muchísimo más majestuosa, está llena de graves, y aparece ella con una sonrisa que llena el escenario. Es tarde y la gente está cansada, pero le aplauden muy fuerte y con la sonrisa del principio. Canta una canción muy pegadiza, alegre y corta. La gente está feliz, pero triste porque les da pena despedirse. Ya todos los actores y actrices están en el escenario y cantan, la música llega al punto de timbre más fuerte, hay un breve silencio para que el final parezca de mayor intensidad.  Ya es cierto el fin, ya ha llegado. La gente me aplaude, me siento como la primera vez que sentí un aplauso…la sensación de lluvia, es muy bonito que una persona tenga el cariño de tanta gente. Veo como me miran, me sonríen y me ven con cariño…Como he dicho en el transcurso de la obra, me siento muy feliz y apreciada, sin duda uno de los mejores momentos de mi vida, el aplauso del público mientras se abre y cierra el telón me llena el corazón y ahora estoy tranquila, porque sé que esta Revista ha tenido éxito. El telón se cierra definitivamente y las luces de las butacas y palcos deben estar encendiéndose… y  me pregunto si las personas que lo vean después me querrán como las de ahora, una cosa si es segura: YO SI QUE LAS QUERRÉ CON EL ALMA.       

                     POR MARTA LVK

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